Raul López Garcia
Hace un año
★
Camping muy mal gestionado. Las instalaciones están sucias, abandonadas y sin ningún tipo de mantenimiento. No proporcionan información clara sobre los horarios ni sobre los servicios disponibles. No hay agua en las parcelas, los baños estaban en condiciones lamentables: sucios, sin papel higiénico y sin agua caliente durante toda nuestra estancia.
Todo el camping se ve viejo y descuidado, transmitiendo una sensación total de dejadez. La playa, además, está bastante lejos, y el ambiente general es caótico. El personal no informa adecuadamente ni muestra interés en resolver los problemas; da la impresión de que todo les da igual.
Los precios no se corresponden en absoluto con la calidad ofrecida: pagas como si estuvieras en un camping de categoría y el servicio es pésimo. Además, te cobran seis euros diarios por la electricidad aunque no hagas uso de ella. La piscina, aunque cerrada, se veía en muy mal estado, al igual que el campo de fútbol, que estaba sucio, con redes rotas y sin ningún tipo de mantenimiento.
En definitiva, un lugar para no volver y que no recomendaría a nadie.