Nacho, el dueño del camping, nos atendió nada más llegar. Nos recomendó rutas y sitios donde comer, haciendo que nuestro finde fuera de 10. El camping está en una zona preciosa, llena de pinos y al lado de un río. Es lo más parecido a acampar por libre. Las instalaciones muy limpias y el ambiente muy bueno. 100% volveremos!