Hemos estado recientemente en el camping y, en general, la estancia ha sido correcta. La limpieza es buena y la ubicación en primera línea de mar es un punto muy positivo. Eso sí, está bastante apartado de la población, por lo que prácticamente obliga a disponer de vehículo para cualquier desplazamiento. Dicho esto, hay varios aspectos que me parecen incoherentes y poco transparentes. En su normativa indican que los menores de 21 años necesitan una autorización, lo cual ya resulta discutible tratándose de personas mayores de edad. Sin embargo, al llegar únicamente nos solicitaron una autorización conforme la persona iba acompañada de un adulto, sin más comprobaciones. Lo que realmente no tiene sentido es que, pese a estas restricciones adicionales, a estas personas se les cobre como adultos. Es decir, se les aplican limitaciones como si no lo fueran, pero a nivel económico sí lo son. Además, esta condición no aparece de forma clara durante el proceso de reserva, lo que puede generar confusión o situaciones incómodas al llegar. Otro punto que no nos ha gustado es que el límite de ruido en el camping sea hasta las 00:00, algo que no nos hemos encontrado en otros campings y que resulta bastante restrictivo. Creo que deberían revisar estas políticas para hacerlas más coherentes y, sobre todo, más transparentes para los clientes.