Camping atípico por su tranquilidad y entorno, sitio perfecto para desconectar, la piscina se agradece mucho con este calor. Dispones de nevera y congelador para guardar tus cosas y cubiertos, mesas e incluso planchas de cocina que puedes utilizar sin coste añadido. Los baños y duchas modernos, individuales y siempre super limpios. A diez minutos a pie del pueblo donde hay bares y supermercados. Los dueños, Jam y su mujer siempre muy atentos, incluso me prestaron un colchón ya que el mío estaba pinchado. En resumen, un camping ideal para descansar con tranquilidad y lejos de los campings sobresaturados de gente y ruido.