Lugar excelente para desconectar y disfrutar de la tranquilidad. Es una dehesa donde se respira aire limpio y si algo se escucha son los pájaros y a veces las ovejas en la lejanía. Los baños son cómodos y limpios, la piscina muy acogedora, la anfitriona es bastante agradable con los clientes, las parcelas amplias y la mayoría con buena sombra de encinas, no se puede pedir más cuando lo que buscas es descanso y tranquilidad. Es mi segunda vez aquí y espero volver. Recomiendo sin duda.