Camping naturista en mitad de la naturaleza. Me sentí como en casa desde el primer momento, es cierto que algunas parcelas tienen poca o ninguna sombra, es aconsejable llevarse un toldo grande. Las parcelas tienen todas electricidad y hay fuentes de agua cerca. La piscina es una pasada y los baños están limpios. Repetiré sin duda ya que es un remanso de paz y tranquilidad.
miguel santiago
Hace un año
★★★★★
Lugar excelente para desconectar y disfrutar de la tranquilidad. Es una dehesa donde se respira aire limpio y si algo se escucha son los pájaros y a veces las ovejas en la lejanía. Los baños son cómodos y limpios, la piscina muy acogedora, la anfitriona es bastante agradable con los clientes, las parcelas amplias y la mayoría con buena sombra de encinas, no se puede pedir más cuando lo que buscas es descanso y tranquilidad. Es mi segunda vez aquí y espero volver. Recomiendo sin duda.
Mónica Delibes
Hace un año
★
Los bungalow huelen horrible. Pasabamos una noche de paso y tragamos pero el bungalow nada más abrir huele fatal, a alcantarilla, lo ventilamos pero imposible quitar ese olor. La ducha minúscula, tiene una cortinilla y se sale el agua por todas partes.
Muy ruidoso.
Cesar Augusto Durango Castrillejo
Hace 2 años
★★★★★
Estuvimos alojados en una casa de piedra que tienen dentro del camping naturista, he de decir que ha sido una estancia de lo más placentera y tranquila.
La casa está muy bien equipada en todos los aspectos, tiene unos accesorios que ya me gustaría que otros establecimientos hoteleros tuvieran.
Luego está la amabilidad del personal que lo atiende, dándote todo tipo de información tanto de funcionamiento interior, como de posibles visitas que puedes realizar por el entorno.
Tiene una piscina increíble, parece que estás elevada en el aire.