Nos quedamos dos noches en un bungalow y cenamos y desayunamos en el bar, que es precioso. Ha sido una estancia perfecta y vamos a volver seguro. El bungalow lo tiene todo, cama cómoda, sofá, mesa para comer, cocinita con lo básico, televisión con Netflix, ducha espaciosa... 10/10. El bar espectacular de bonito, hasta tiene chimenea. De noche suele tener mucho ambiente y estuvimos muy a gusto todo el tiempo. No tengo más que buenas palabras, tenéis que venir.
Ana Castellanos
Hace 4 meses
★★★★★
Este bungalow en Boca de Huérgano, en pleno corazón de los Picos de Europa, es un auténtico refugio idílico para quienes buscan desconectar y disfrutar de la montaña con todo el confort.
Rodeado de naturaleza, silencio y paisajes espectaculares, combina a la perfección el encanto de un entorno salvaje con las comodidades de un hotel de lujo.
El interior es acogedor y muy cálido, ideal incluso en los días más fríos de montaña. Tiene una pequeña cocina para reparar cena y desayuno.
Por la noche, el cielo regala un espectáculo único: se pueden contemplar las estrellas con total claridad, en un ambiente de calma absoluta.
Por la mañana, la luz del sol entra por todos los rincones, llenando el espacio de energía y permitiendo desayunar con unas vistas a la montaña simplemente impresionantes.
Cada detalle está pensado para el descanso y el bienestar, haciendo de este bungalow una experiencia perfecta tanto para escapadas románticas como para amantes de la naturaleza que no quieren renunciar al confort.
Un lugar especial, donde el lujo se vive con tranquilidad, armonía y conexión con el entorno, un lugar donde el silencio es el protagonista.
Rocio Lucas Diez
Hace 4 meses
★★★★★
Cabañas preciosas y muy cómodas. Hemos pasado un par de noches, la cabaña estaba muy calentita a nuestra llegada, cosa que se agradece debido a las temperaturas de la zona. Cama muy cómoda. Hace unos días perdieron el bar por un incendio, pero en el pueblo hay más, nosotros desayunamos en Clescente, muy ricas sus tostadas y otro día en Bar Espigüete y riquísima la tortilla.
Las cabañas están perfectamente equipadas y tienen unas vistas preciosas, sobre todo la Cabaña Oso y Ciervo que dan al Prado y las montañas. Muy recomendables.
No estuvimos hospedados, solo fuimos al bar. Sitio muy agradable decorado con mucho gusto montañero, además de una chimenea que es un gustazo entrar del frío y tomarte una cerveza al calorcito de las llamas. Tienes pizzas, muchas cosas de picoteo. La familia que lo regenta ha cogido el negocio hace poco, pero son muy agradables, con esas ganas y amabilidad os irá genial! Gracias por todo!!