Si le pudiera poner 10 estrellas lo haría. No sé qué fue mejor, las parcelas rodeadas de ovejas, las luces del baño que se apagan solas mientras te estás duchando o la gente haciendo lo que le sale de las bolas y metiéndose en las duchas a hacer cosas extrañas. También tienen agapornis, una perdiz y un gallo bastante desorientado que se puso a cantar a las dos de la mañana (sonido de ambiente 10/10). No hay agua caliente en las duchas, en los lavabos sí, así que puedes lavarte el sobaco a la vieja usanza. Volveremos sin duda. Un saludo a nuestros guiris vecinos de parcela que se fumaron tremendo petardo, pero no nos invitaron. Y otro saludo al guiri de la parcela de enfrente nos despertó gritando "yeeehaw" como si fuera un cowboy en celo. 10/10