Las personas que regentan el camping Pepa y Ana, son espectaculares, acogedores, te tratan como familia, eso no quita el estado de abandono de las instalaciones, para fregar no hay agua caliente y probé en las duchas y no conseguí que saliera el agua caliente, instalaciones a falta de mucho mantenimiento, es muy tranquilo para pasar una noche, parcelas amplias y a nosotros nos tocó con suelo y sin techado, la piscina estaba como si llevara años sin usarse, aunque estamos en invierno, pista de tenis, la verdad un camping muy completo, pero también con deficiencias, las barbacoas tienen unas lonas para poder tapar en caso de hacer frío, pero... Las imágenes hablan por si solas, el precio nos costó 21€ dos adultos y un perretes.