Un camping infernal, anclado en el pasado. 22 € por una noche. Ni rastro de pan. Un abandono total. Y encima, los 20 pavos reales, que nos despertaban a las 6 de la mañana y no paraban de graznar todo el día. ¿De verdad eso tiene cabida en un camping? Pues no volveremos, ¡un auténtico timo!