Es un camping situado al lado del embalse del Ebro. Como hemos estado en un día laboral (martes) pues no sé si se llena en fines de semana. Tiene una salida directa a una laguna formada por filtración del pantano con el agua muy limpia y muy cerca una playa de arena donde te puedes bañar en el pantano. Admite perros y tiene bungalows para dos, cuatro o cinco personas. El personal de recepción muy amable y las instalaciones sanitarias muy limpias y de muchas capacidad. Muy recomendable.