Buena ubicación está al lado de una urbanización y a las afueras de Tapia. Se puede llegar al pueblo andando en unos 15-20 minutos, si pillas la marea baja y puedes cruzar por la playa en 10-15 minutos puedes estar en el pueblo.
Tiene baños que normalmente suelen estar limpios, las duchas no disponen de una zona en la que poder poner la ropa, tienes que dejarla fuera de la ducha. Disponen de bar y te dejan con fianza de 50€ alargaderas para la luz, esto la verdad es que está muy bien.
Hay bastantes fregaderos para lavar los platos con agua fría y caliente. Disponen también de parque y barbacoa, así como un acceso a una cala de playa desde el propio camping.
Me he enamorado de este camping, es justo lo que busco para mis vacaciones, que sean pequeños y tranquilos. Además tiene muchos más atractivos, como el acceso a una cala preciosa, la cercanía al pueblo al que puedes ir andando y unas puestas de sol maravillosas. También tuvimos la suerte de ver la actuación de un grupo muy animado en la terraza del bar, por lo visto en verano hacen una a la semana y eso es algo que me encanta.
La única pega que pondría sería a la ducha, que el agua estaba muy caliente y no se podía regular, pero por todo lo demás merece mucho la pena.
Si duda este camping va a ser de los más recomendados a mis amigos.
La ubicación está bastante bien, con playas y el pueblo cerca para visitar andando 20 min. Sin embargo, hay pocas duchas y en las horas clave suelen estar ocupadas, lo que puede ser incómodo. En cuanto a la cafetería, solo desayunamos allí un día: el desayuno es bastante normal, con café mejorable y tostadas pequeñas. El precio (4 €) nos pareció algo caro para lo que ofrecen.
Alberto Gómez Lara
Hace 8 meses
★
Camping básico, con la mayoría de las parcelas sin sombra y sin piscina. Baños antiguos, no demasiado limpios a algunas horas y sin papel la mayor parte del tiempo. Las duchas no tienen posibilidad de regular la temperatura del agua y sale muy caliente, por momentos quema. Recomiendo ducharse de noche, de día con calor puede ser terrible. El personal, sobre todo la señora de recepción es más bien antipática. No explica absolutamente nada. Las parcelas son llanas, amplias y bien señalizadas. No hay ni una papelera o cubo de basura en todo el camping, hay que salir fuera para tirar la basura. Y tampoco hay fuentes. En algunas parcelas y junto al poste de electricidad, hay alguna toma de agua con la maneta del grifo rota o directamente sin maneta. Hay que ir al lavadero a por agua. El desayuno de la cafetería es muy poco variado y caro para lo que ofrece. Cuando llegamos había un espectáculo con unos cantantes que no estaban mal. La ubicación es muy buena y el entorno una preciosidad. Por último, no se respetan los horarios de descanso. La primera noche había gente de fiesta y gritando hasta la 1:30. Desde luego que no recomiendo este camping ni repetiremos. Hay varios campings en la zona un poco más caros pero que le dan mil vueltas, como Vegamar.