Impresentable actuación por parte de la dirección. Cancelar una reserva ya pagada y confirmada meses antes es grave, pero no dar la cara ni asumir responsabilidades lo es aún más. La gestión ha sido lamentable de principio a fin, con una comunicación evasiva y una actitud que transmite desprecio absoluto hacia el cliente. En lugar de buscar soluciones, se opta por esconderse y despachar el problema sin empatía ni profesionalidad. El trato recibido por parte de la propiedad ha sido altivo y poco respetuoso, impropio de un negocio que vive precisamente de la confianza de quienes reservan con antelación. No es un error puntual, es una forma de gestionar basada en la falta de compromiso. Una experiencia decepcionante que no recomendamos bajo ningún concepto.