Estuvimos en febrero y la verdad que el camping nos sorprendió mucho y para bien. Es muy tranquilo y familiar. Camping de montaña. Las parcelas un poco pequeñas y justitas, pero si no necesitas montar grandes lujos es ideal, nosotros estuvimos en las parcelas de la parte alta. Los aseos limpios, lo unico que se podria mejorar es el aislamiento en invierno de los aseos ya que hace mucho frio y no está completamente cerrado y hace frio dentro. Todas las instalaciones muy bien, piscina muy acojedora, con chorros de hidromasaje. Zona de juegos para niños, barbacoas, etc. Otra cosa a tener en cuenta la cantidad de procesionaria que habia, en un momento dado la teniamos camino dentro de nuestra parcela. El pueblo de finestrat lo tienes a 5 min con todo tipo de servicios y supermercado ya que el camping no cuenta con tienda de servicios mínimos. Estuvimos muy agusto. Y seguro que repetiremos.