Camping pequeño, familiar y acogedor, en un entorno espectacular. Los servicios del camping son excepcionales, y la amabilidad y familiaridad con la que Rosa (la propietaria) te recibe y acompaña durante toda tu estancia no está pagado, es una gran anfitriona. Nosotros estuvimos en un bungalow con todas las comodidades posibles. Allí en el camping puedes desayunar, comer o cenar con una comida casera y hecha con mucho cariño. Las instalaciones están muy limpias y cuidadas. Esperamos poder repetir el año que viene porque volvemos encantados con la experiencia en este camping. Admiten mascotas y demuestran mucho cariño por ellas. Gracias Rosa por todo, ya que no tuvimos la oportunidad de despedirnos el último día, hemos estado muy felices allí estos días.