Sin duda ha sido mi peor experiencia en un camping. Empiezo por lo que más me ha tocado las narices que es el ruido constante que hay hasta altas horas de la noche, supuestamente las horas de silencio absoluto tienen que ser de 00 a 8h y de 22h a 00h se puede “hablar”. Se escuchaban GRITOS de niños y adultos hasta despues de las 00h, avisé a seguridad y no les dijeron nada, no he podido dormir practicamente nada en mis dos noches de estancia, ademas tengo un bebé de 7 meses que se despertaba cada diez minutos asustandose por los gritos que pegaban. Me parece estupendo que la gente pueda cenar y hablar en su terraza hasta las 12 de la noche pero gritar me parece innecesario. Igualmente tambien pienso que deberian de haber zonas de ocio en las que los niños juegen y griten pero tambien zonas en las que se haga facil la convivencia y el descanso, pero no es posible. En segundo lugar, avisé a recepción de los ruidos nocturnos y pedí un cambio de bungalow para no estar rodeada de esas familias que venian juntas y se juntaban por la noche todos al lado de donde dormia mi hija. Su solucion fue darme uno por 190€ más pero cuando pedí la hoja de reclamaciones por no garantizar el descanso nocturno me lo bajaron a 50€, aun así dije que no estaba dispuesta a pagar más y acabaron por ofrecerme otro que practicamente estaba en el mismo sitio pero un poco más alejado por 0€. Aun así escuché ruidos tambien la segunda noche. Por ultimo, las instalaciones estan bien pero masificadas y en la piscina no hay ni sitio para ponerse de lo pequeña que es. Y donde nos hospedamos habian telarañas en las maderas de la cama que tenian pinta de llevar semanas allí. Conclusion, si lo que buscas es descansar y desconectar no vengas a este camping porque es totalmente imposible.


