Lo mejor que tiene es la ubicación. El metro está a 30 min, no a 15 como ellos ponen al no ser que seas un atleta. Los baños y duchas nuevos, pero dejados de la mano de quien sea, he tenido que llevar mi propio papel higiénico. Hemos ido en noviembre, no habia nadie en las duchas con lo que salia agua mas o menos de decente, pero era por pulsador y duraba 20 segundos de reloj. Las parcelas en principio no sabes cómo meterte y luego que estan inclinadas, ni con calzos eres capaz de poner la autocaravana nivelada, menudos mareos hemos cogido, sin contar que durmiendo te vas cayendo poco a poco. Llegamos un martes al mediodía y cansados, decidimos ir al restaurante, CERRADO, solo abre los fines de semana, ya ni pregunté por el supermercado. Los precios muy caros comparados con otros. En resumen, como no lo cuiden o hagan mantenimiento de las parcelas aquello sera siendo una gran M, habia pagado dos dias y al segundo ya me quería ir. Por cierto ni me imagino como será aquello en verano ni un solo árbol o sombra. Por decir algo positivo las vistas y la chica de recepción (muy amable)