Estuvimos un día en el Camping de Valliruelas aprovechando un festivo. Fue una buena opción porque era de los pocos (o el único) que permitía reservas sin antelación, ideal si vas con el tiempo justo. Había sitio de sobra, se puede meter el coche dentro sin problema, y el trato fue excelente. La mujer de la entrada fue muy amable y clara al explicar todo. Ambiente tranquilo, la gente respetaba los horarios, y los baños estaban bastante bien cuidados (hay dos zonas). El lago tiene muchas posibilidades y el entorno en general está muy bien. Buena experiencia, repetiríamos sin duda.