Camping estupendo. Hemos estado cuatro días con nuestro perro y muy a gusto. Servicios muy chulos, como un pipican (aunque molaría que le pusieran una farolilla para por la noche, que no se ve), piscina de agua salada, bar y pequeño colmado para comprar cosillas, parque infantil e incluso una biblioteca con mesas para trabajar. Los baños muy limpios en general, incluso en pleno agosto. Se descansa genial. El personal muy amable (mención especial a Natalia por lo amable y atenta que fue con nosotros). La ubicación es un poco más incómoda porque hay que coger coche para ir a comprar, pero en 15 minutos ya estás en playas chulísimas. Volveremos sin duda.