Maravilloso cámping para botellones y fiestas nocturnas. Te puedes estar hasta el amanecer de risas y charlas sin problemas que, teniendo conocimiento, el encargado no te va a llamar la atención. Incluso te advierte de que se han quejado de tu noctambulismo para que sepas quién ha sido. Lo pasamos en grande sin pegar ojo en toda la noche. Las instalaciones son viejas e insuficientes en temporada alta, pero lo puedes pasar en grande jugando con el papel como si fuera confeti o fumando en el interior de los aseos. Mejor hacerlo por la mañana para que permanezca así hasta el día siguiente, que solo limpian una vez al día. En definitiva, un cámping pequeño ubicado en un paraje natural excepcional, pero absténganse familias silenciosas que quieran dormir y disfrutar de la naturaleza, que no es para ellas.