Estuvimos en la tiendas Kampaoh y la experiencia fue genial. Tienen lo necesario, están limpias y son cómodas. Fuimos con niños y ellos las gozaron. Las noches allí son frescas (aún en ola de calor) así que dormimos de lujo. Para desayunar el bar abre a las 9.
El único pero es la limpieza de los baños, qué con la cantidad de gente que había, sobretodo los de cerca de la piscina, igual habría que darles una pasada más al día.
Fuimos con tienda y coche. El lugar está en muy buena ubicación dependiendo de lo qie estés buscando, en nuestro caso queríamos navegar por el embalse, así que perfecto.
El camping estaba súper lleno de gente y no había parcelas para la acampada con tienda, había unas áreas y te ponías donde querías eso esta bien y... mal porque puede que los sitios que queden sean bastante malos y no puedas hacer nada o que se ponga alguien a 1 metro de ti por la misma razón.
Los servicios:
- Recepción: encantadores.
- Baños y duchas: Normalito, avisé el 1er día de una cisterna rota, el último día seguía rota.
El papel higiénico falta en muchos de los baños durante horas a media tarde, no a últimas horas de la noche. De los 3 días, dos no había agua caliente.
- Supermercado: Tienen lo básico, quizás un poco caro ya que no hay nada cerca y lo saben pero más o menos normal. Los melocotones estaban ricos.
- Restaurante: Aquí viene lo peor. Como eran pocos días no llevamos para cocinar, habíamos visto la carta y parecía tener básicos. Pero los tres días que fuimos, la opción que elegimos nunca les quedaba... el caso es que no vi a nadie con nada de lo qie ponía la carta a excepción de las ensaladas 🥗 y los platos combinados, es como qie no los tuvieran nunca en vez de que se hubieran acabado 🤷.
Así qie terminamos comiendo do platos combinados de fritanga con una ensalada de lechuga iceberg sin escurrir bien y pagando 40€ dos personas por comer bastante batallero.
Se come bastante mejor y barato en el restaurante qie hay en la primera gasolinera, pero claro... esta lejos y hay que coger coche.
Además ponían región bastante algo, a veces en la terraza no se podía hablar mientras se comía. El último día queríamos dos colacaos para llevar porque hacía mucho frío y ya estábamos hartos de la comida que servían y tampoco "les quedaban vasos para llevar" así que ni eso pudimos elegir como primera opción.
- Piscina: Normal, el agua con mucho cloro y no muy limpia pero para refrescarse suficiente. Con muchísima gente, aunque eso es de esperar por kas fechas.
No termina de ser un camping tranquilo, hay mucho ruido durante el día aunque por la noche en general se respeta bastante el silencio a partir de las 12.
Yo solo repetiría si no voy a usar su restaurante y no tengo pensado estar mucho tiempo allí.ñ o si eres una familia con niños que vaya a cocinar porque tiene mucho espacio dentro para jugar.
Teresa de los Ángeles Fo Gómez
Hace 2 semanas
★★★
El camping tiene una ubicación inmejorable con acceso directo al embalse. En general bien mantenido pero las parcelas para acampar o para estacionar una camper son libres, sin delimitar en medio de un pinar lo que en principio, le puede dar encanto pero en la práctica, tiene mucho desnivel y cuesta encontrar huecos para aparcar o acampar con comodidad. Otro aspecto negativo es la falta de agua caliente en las duchas, tanto por la mañana como por la noche. Estos servicios no se corresponde con el precio que se paga.
Fuimos en tienda propia, pero tienen buena pinta los bungalows,el glamping y tiendas del propio camping, buenas instalaciones y buen acceso a la zona de playa, que tiene mucha zona de hierba.
El restaurante está bien,con buena terraza,el desayuno está bien, pero en la comida el precio es elevado para la calidad del producto.
El supermercado está bien,buenos productos de panadería durante todo el día.