María Teresa Berná Martínez
Hace 2 meses
★★★★★
Una experiencia maravillosa donde se respira calma desde el primer momento. La energía del lugar, los pajaritos, las mariposas y el espacio permiten dejar fuera las preocupaciones y conectar con la naturaleza.
Ubicación en la montaña, con rutas y senderos en los alrededores para disfrutar caminando y descubrir el entorno.
El ambiente entre las personas es muy agradable (tanto huéspedes como trabajadoras), transmitiendo tranquilidad y respeto.
Hay bastante sombra en las zonas de acampada, las construcciones están hechas con piedra y tienen formas orgánicas y redondeadas que armonizan perfectamente con la naturaleza.
La comida del restaurante riquísima. Todo casero y preparado con cariño.
Un lugar muy recomendable para quienes buscan libertad, calma y naturaleza, en un ambiente auténtico y respetuoso.
Dmytriy Derevyanko
Hace 1 mes
★★★★★
Hemos pasado unos días maravillosos en este camping y la experiencia ha sido increíble. La ubicación es espectacular, rodeada de bosque y montañas, con paisajes impresionantes y un ambiente de paz y tranquilidad difícil de encontrar.
La cocina merece una mención especial: todo estaba delicioso, preparado con productos de calidad y mucho cariño.
Sin duda, es un lugar perfecto para desconectar, disfrutar de la naturaleza y recargar energías.
Volveremos
Decepcionado por la pasividad de la administración del camping, permitiendo la música a todo volumen y la juerga en el bar hasta las 24:00. A pesar de que fui a quejarme, el personal no hizo nada, la Dirección prefiere favorecer la juerga de un grupo concreto de campistas, ignorando por completo el descanso del resto de los clientes. Cuidado de no coincidir con los de "la asociación" que hasta les permiten poner música basura a todo volumen en la piscina durante el día para ponerse a bailar y hacer coreografías. Y hasta hacer fotos y vídeos adueñándose del espacio. Me habría esperado eso de un resort en la costa, pero no de un supuesto camping naturista.
Definitivamente, formas diferentes de entender el naturismo.
Vicente Robleño
Hace un año
★★
Mala experiencia.
Llegamos a la hora de comer y nos dicen que no tienen los menús que anuncian en su pagina web. De hecho, solo tienen pizzas y hamburguesas. Nos informan que llevan todo el verano sin cocineros.
El jacuzzi y la sauna tampoco funcionan.
Le preguntamos por el sitio más cercano para comprar comida, ya que no estábamos dispuestos a estar varios días comiendo pizzas y hamburguesas, y nos comentan que el municipio más cercano, está cercado por los incendios (de eso no tienen culpa, claro) y nos mandan a otro, que está a 30 km por una carretera llena de curvas, que se te quitan las ganas de volver. Compramos comida para hacer una barbacoa y una paella, ya que en la web anuncian que tienen zonas de barbacoas y las cocinas de los bungalows son minúsculas. Cuando llegamos con la compra, nos dicen que tampoco se pueden utilizar las barbacoas. Vamos, que nos veíamos comiendo varios días, las pizzas y las hamburguesas. Por todo esto, decidimos irnos al día siguiente y le dijimos que todo esto se tenía que informar a los clientes, a la hora de reservar.
La dueña no entendía que nos fuésemos y fue un poco borde. El resto del personal fue genial.