Un sitio muy recomendable si no estás acostumbrado a ir de camping pero quieres vivir la experiencia. Lo mejor:
-la tienda que cogimos para un par de noches: en muy buen estado, con vistas al mar y bien de equipamiento para lo que puede ser una tienda: ventilador, calefactor, vajilla, perchas, bien aislada del exterior (ni un bicho dentro)...
-el recinto tiene piscina y playa privada. No había mucha gente (aún siendo agosto) y lo pudimos disfrutar mucho.
-tienen una zona de chiringuito cerca de la playa. Ideal para tomar algo mientras ves el atardecer en la playa. También dan cenas.
-el ambiente es muy agradable: parejas, familias, grupos de amigos... Un poco de todo, la gente muy cívica.
Eso sí, llama la atención que, haciendo tan bien algunas cosas, otras más sencillas dejen mucho que desear:
-a pesar de que los baños estaban muy limpios (hay constantemente personal de limpieza) no entendimos por qué tienen los techos llenos de telarañas con sus correspondientes dueñas. Es entendible que haya alguna al ser un sitio natural, pero es que lo tenían completamente dejado, no creo que cueste mucho darle un repaso de vez en cuando.
-el funcionamiento del restaurante de pena: los precios son muy elevados para la calidad de lo que dan (ej, pizzas pequeñas congeladas de las más baratas del super por más de 10 euros). Además, para desayunar tuvimos que esperar más de una hora para que nos dieran el pedido (unas tostadas y un café). Aquí hay mucho margen de mejora.
RESEÑA SINCERA AQUÍ ‼️
Bueno, hace una semana vine aquí con mi pareja para estar 5 días, y la verdad, tiene tantas desventajas que no entiendo cómo hay gente que no lo menciona. Asique aquí contaré toda mi experiencia.
Al llegar, la verdad el check in bien, lo único que al llegar al lugar, diría que sin duda lo peor del sitio:
Si no eres una persona que le agrade los niños, este lugar no es para tí. 😅😅😅
Hay DEMASIADOS niños, y no tiene nada que ver con el camping, pero si eres una persona que viene con su pareja a solas o con amigos, van a haber niños por todas partes y siento que fastidia mucho la experiencia, en todas partes...van a estar sea donde sea, corriendo, gritando...y suerte para que no te den con la pelota en el parabrisas del coche. 😬
Otra cosa que también me parece muy desagradable es que hay demasiadas cuestas, y si no vienes con coche (yo y mi pareja vinimos en bus hasta aquí) o te toque en una cima (que claramente no puedes subir con el coche) , suerte con subir y bajar cuestas todo el rato...ah, y suerte con que no te atropellen porque pasan coches todo el rato y fastidia también muchísimo la experiencia, está más lleno de coches que de árboles 😭
Luego, LA COMIDA, es CARÍSIMA. Poca cantidad y precios (sobretodo en el Beach CLUB) son carísimos, y la comida no es nada del otro mundo, precocinados. No vale la pena gastarte casi 20 euros cada que te pides una caña y algo de picoteo. Ah, y olvidate de comprar comida fresca para unos días porque la neverita ni siquiera guarda el frío, a no ser que quieras pagar más....
Y la verdad, el ambiente, solo los trabajadores son agradables, pero es verdad que no se siente para nada acogedor, al menos no me gustó el trato en el restaurante, que aparte, tienen super pocas opciones y solo se puede escoger dependiendo del momento del día, pero bueno, no vale la pena. Prepárate para dejarte una pasta POR PERSONA.
Y los baños...agarrate y espero que no te dé vergüenza hacer tus necesidades en público, porque se escucha todo, y algo que no entiendo porqué nadie lo menciona, pero prepárate para fregar tus platos en el baño, porque sí, los vas a tener que lavar ahí. 😅
La verdad, tampoco nos explicaron mucha cosa y encima cuando llegamos a la tienda, estaba tanto la silla sucia como las toallas, llenas se maquillaje de otras personas, tuvimos que cambiarlas. Al menos el personal fue agradable, peor eso resta muchísimo.
Y aparte, hace MUCHÍSIMO calor en la tienda por el día, asique olvídate de echarte la siesta dentro después de comer, pq no se puede. 😓
Lo único positivo fue el trato, pero no hay buen ambiente, todo es caro, lleno de coches, niños, y de noche no se ven nada las estrellas (y tampoco te creas que la gente pone las lucecitas), aparte, están poniendo tantas tiendas para que venga más gente y ganar más dinero que fastidia la experiencia, y los baños...bueno, suerte para aguantar el olor de los portátiles. La verdad, te renta más comer fuera y un hotel. La tienda es claustrofóbica, apenas te puedes mover, y suerte para que no te toquen unas sábanas con manchas de moho como a nosotros. 🤢
En fin, gracias por vuestra atención. No volvería a este camping.
Vanesa Cacho Sanchez
Hace 1 mes
★★★★
Hemos estado de domingo a viernes y, la verdad, la experiencia ha sido muy buena. Nos ha gustado mucho el alojamiento, las vistas son espectaculares y todo el personal ha sido muy amable y atento.
El bar también nos ha encantado. La comida se nota que es de calidad y elaborada con productos de la zona, lo que le da un valor añadido.
Como sugerencias de mejora, al quedarse varios días la tienda acaba acumulando bastante suciedad en el suelo. Estaría muy bien que dejaran una escoba, aunque fuera pequeña, con un recogedor para poder mantenerla limpia durante la estancia. Además, solo nos dejaron un plato cuando éramos dos personas.
Otra cosa que, en mi opinión, podrían mejorar es la hierba de los laterales de las tiendas, ya que estaba bastante alta.
Por lo demás, todo perfecto. Las duchas y los baños estaban muy limpios, la ubicación es excelente y, en general, hemos disfrutado mucho de la estancia. Sin duda, repetiríamos.
En general bien. Ni muy bien ni muy mal. No soy usuario profesional de camping. Aun así comparto mi experiencia.
Fuimos cuatro amigos buscando concepto de glamping y asumiendo la necesidad de usar el coche para todo.
En cuanto a la tienda: ni fu ni fa. Como dé el sol es desagradable estar dentro. Aun así esta bien equipada. Vasos, cubiertos, calentador, ventilador, estropajo, nevera eléctrica, nevera portátil polar box, unas perchas (por cierto, muy pocas ante la ausencia de baldas y sitios para guardar unos mínimos como una camiseta o un neceser. Lo que acaba concluyendo en tener todo en la maleta o en el suelo) y unas toallas. Sin embargo las sábanas olían a humedad y tuvimos que pedir un cambio.
Los baños quizá algo lejos pero no nos quejamos ante la ubicación de otras tiendas. Habría estado genial un grifo más cerca de la tienda para llenar una botella o pegar un aclarado rápido a la vajilla.
Vistas espectaculares, entorno privilegiado y relax asegurado. Es una pasada.
Quizá no recomendado con hijos movidos o con amigos desordenados porque el espacio es el que es y el almacenaje es objetivamente insuficiente.
Higiene bien y baños limpios. A veces la ducha un poco rebelde porque se ponía fría en vez de caliente pero no pasa nada es llevadero.
Cabe destacar: estropajo muy pequeño, horario de piscina un poco justo desde mi punto de vista(de 10 a 20). Creo que estaría horario un poco más extenso para los que llegamos de pasar el día por ahí. Más almacenaje (tampoco pido un armario empotrado solo unas baldas).
En resumen, buena estancia, buen servicio, personal amable y ambiente tranquilo y agradable. Recomiendo para parejas o incluso amigos. Experiencia chula y de desconexión en entorno natural.