Gracias por ofrecernos estos días de paz, de dormir con los sonidos de este monte de noche, despertar con ellos y con el desayuno tan fabuloso que nos esperaba en la puerta, observar desde la cama las hojas moviéndose con el viento, el silencio. La comodidad de una cabaña que no le faltaba de nada ha hecho que nos vayamos de aquí plenos. Millones de gracias por ser tan atentos con nosotros. Ha sido MÁGICO.










O Rincón dos Sentidos







Raíces da Costa Ártabra







Alcobas do Sil