Tenía altas expectativas sobre este lugar tras ojear las reseñas y las redes sociales, pero he de decir que las ha superado con creces. En nuestro caso, nos alojamos en una de las villas (la gran villa) y además de ser preciosa, no le faltaba de nada. Muy acogedora, limpia, con una piscina exterior climatizada (que no dudamos en utilizar) y con unas vistas al mar realmente impresionantes. El recinto está pegadito a la playa, por lo que aprovechando el buen tiempo, bajamos a dar un paseo. Además es pet friendly, lo cual es un puntazo. Nosotras fuimos el fin de semana a vivir la experiencia del retiro abrente y nos encantó. Todo estaba perfectamente organizado y todo el personal nos trató con mucha calidez y amabilidad. Lo recomiendo muchísimo y no dudaré en volver.