Un camping perfecto como base para visitar las Rías Baixas. Estuvimos 2 noches en tienda que viene con todo lo necesario, camas, toallas, vajilla, mantas. Nevera no hay, pero nos dejaron poner una bolsita dentro del de la tienda. Cenamos 2 noches en el camping, muy rica la comida. Me gustó en particular el churrasco. La piscina está al final del camping y tiene unas vistas preciosas a todo el entorno. Cerca ofrecen actividades varias pero nosotros ya teníamos otros planes. Tienen buena pinta. Volveremos.