He estado en varios alojamientos de Kampaoh y, por desgracia, esta ha sido mi peor experiencia. El camping Lo Monte está muy bien: tiene muchas instalaciones, buenos servicios y es una opción estupenda para familias con niños. Sin embargo, el problema está en la tienda de Kampaoh. La limpieza dejaba bastante que desear. Al llegar encontramos tierra y pelusas en el interior. Además, las mosquiteras, imprescindibles en verano, estaban rotas. En otras ocasiones con Kampaoh siempre nos habían dejado antifaz y tapones para los oídos, pero aquí ni siquiera estaban incluidos. La nevera no funcionaba correctamente y el ventilador hacía un ruido enorme, dificultando mucho el descanso por la noche y, además, apenas refrescaba la tienda. En las fotos pone que hay cesped para entrar a la tienda, aspecto que nos gustó mucho porque es más higiénico en la tienda... pero eso no existía... todo es tierra. Entiendo que Kampaoh no tiene la culpa de las altas temperaturas del verano, pero sí considero que sus tiendas no están preparadas para soportar el calor del Mediterráneo. Durante el día alcanzan temperaturas muy elevadas, haciendo imposible que los niños puedan descansar o echar una siesta en el interior. Mi experiencia en los campings de Kampaoh del norte había sido muy buena, pero en esta zona deberían adaptar mejor las tiendas a las condiciones climáticas y revisar su mantenimiento. Si vais al camping Lo Monte, que realmente merece la pena, os recomendaría elegir otro tipo de alojamiento, como las cabañas. Hasta que Kampaoh no mejore el estado y el equipamiento de sus tiendas en este destino, la experiencia deja mucho que desear.


