Mi experiencia en este camping ha sido bastante decepcionante. Al llegar, la atención fue correcta, pero en cuanto pregunté por información básica sobre el funcionamiento del lugar, no supieron darme respuestas claras. Esa falta de organización ya me dio mala impresión.Lo peor, sin duda, fueron los baños. No hablo de instalaciones antiguas, sino de higiene. La persona encargada de limpiar utiliza un solo trapo para absolutamente todo: WC, puertas, pomos, espejo, incluso el rollo de papel higiénico, y además con un único producto y sin escurrir el trapo. El resultado es un baño que no se siente limpio en ningún momento. Además, los lavabos no tienen adaptación para personas con movilidad reducida, algo básico en cualquier instalación que quiera ser mínimamente accesible.Otro punto muy negativo es el perro del propio camping. Lo dejan pasear libremente por todas las zonas, meando ruedas, coches, tiendas y cagando donde quiere, sin que nadie recoja nada. Mientras tanto, los visitantes que vienen con mascotas sí cumplen las normas, las llevan atadas y mantienen las zonas limpias. La diferencia es evidente y molesta.Me voy con mal sabor de boca. Es un camping con poco o nulo mantenimiento, donde las instalaciones no se cuidan y las normas no se aplican de forma coherente. Solo lo recomendaría a quien vaya a pasar muy poco tiempo y no necesite usar las instalaciones.Lo único positivo es su precio económico y el menú del medio día del restaurante, pero incluso así, no compensa la experiencia.Si quieres, puedo ayudarte a hacerlo más breve, más contundente o más formal.

