La experiencia en el camping Morillo de Tou fue en general buena, sobre todo por la atención de la recepcionista, que fue súper amable, cercana y muy atenta. Nos explicó todo perfectamente y además nos recomendó varios sitios para visitar por la zona, algo que se agradece mucho. La ubicación es excelente, con vistas muy bonitas al embalse de Mediano y con Aínsa a solo 10 minutos en coche, ideal para moverse por la zona. Fuimos en enero, temporada baja, y los pueblos de alrededor estaban bastante vacíos, con casi todo cerrado. Aun así, si buscas tranquilidad total, es una época ideal. En el camping no se oía ningún ruido. La cabaña estaba bastante limpia, aunque encontramos bastantes detalles a mejorar: detrás de la televisión había polvo, el escurreplatos estaba sucio, las sábanas —aunque venían cerradas en bolsas herméticas— tenían pelos de otras personas y algunos utensilios de cocina estaban en muy mal estado. Como información a tener en cuenta: solo dejan dos rollos de papel higiénico, además es muy fino y se gasta enseguida. No proporcionan jabón de manos, ni de ducha, ni secador, por lo que conviene llevarlo todo de casa. En cuanto al confort, el colchón era muy duro y el sofá bastante incómodo, más bien para sentarse a comer, pero no para tumbarse a ver la tele. Si eres friolento, también es recomendable llevar un calefactor pequeño para el baño, ya que el único aire acondicionado está en el salón. Como punto positivo, tienen alquiler de juegos de mesa, un detalle muy guay. A pesar de todo, repetiría, sobre todo por el trato, la tranquilidad y el entorno. Con mejoras en limpieza, equipamiento y comodidad, el sitio ganaría muchísimo.