Tienen que mejorar la limpieza de las cabañas de taiga.ya que las lámparas tenían telarañas y el en baño también con una araña súper grande con su pedazo de teleraña y no era de que estábamos en medio del pinar. Las ventanas por dentro igual estaban sucias por lo demás todo bien. La ubicación genial no se escuchaba coches todo muy naturaleza. La piscina debería estar más cuidada ya que entraban gente y se metían con las chanclas de fuera en la piscina. El restaurante estaba bien lo único que las pizzas para ser congeladas no deberían de costar eso. La limpieza de las zonas comunes deberían de estar más cuidadas y limpias ya que está muy bien. Y para ir a la playa andando con niños no está muy bien ubicada aunque te diga que está cerca.
Verónica Fernández Cuesta
Hace 3 meses
★★★★
El camping es muy grande y hay tipos de estancias para escoger en función de tus necesidades. Nosotros nos alojamos en el glamping premium la Cala que tiene todo dentro del glamping cama, baño y zona de terraza exterior bastante extensa. Todo muy cómodo. La ducha una maravilla y la cama. Todo genial. El servicio muy amable y nos explicaron todo genial.
Está muy bien ubicado a 10 min andando de la playa y hay un par de restaurantes andando también a esa distancia.
Tiene parking exterior e interior (pero este tiene horario por respeto al descanso).
Tiene Restaurante y supermercado y tanto el camarero como la muchacha del supermercado súper amables. Nos gustó muchísimo el desayuno (bocadillo mixto). Y el supermercado tenía de todo incluso cosas para coche/caravana. Todo estupendo.
Inconvenientes de este y otros glamping pegados a la parcela de al lado es que viven personas y pone música muy alta y estaban de obra o trabajando en algo y por la mañana sobre las 10 ya empezaban hasta prácticamente la 1 por lo que el descanso no es posible. No es culpa de nadie pero esto es lo que nos pasó en dos días consecutivos entre semana.
Otra cosa fue que la zona está llena de pinos y caen ramitas y se pone todo lleno. La zona de las hamacas se entiende que está a la intemperie y se llene en nada pero cuando llegamos la zona más tapada de sofás y mesa de la terraza estaba llena y dio mala sensación de no cuidar la llegada. Nosotros tuvimos que sacudirlo y al día siguiente tenía un poco pero no todo lo que vimos al llegar.
Igualmente recomendamos la estancia evitando coger la premium por lo indicado y los glamping pegados a este (lo indicaría al reservar) ya que fue maravilloso y en la tarde pudimos disfrutar mucho de la tranquilidad y la comodidad del mismo.
El lugar muy bonito, la cama súper cómoda y no se sentía frío, ya que fuimos en abril.
Bastante caras , por el precio que cobran deberían de ponerle más amor. Son detalles pero harían una mejor estadía.
Hay cafetera pero NO TE PONEN TAZAS !
(La nuestra tenía nevera y 2 vasos, nada más ) podrían tener utensilios/ platos/ tazas
No hay alfombra para limpiarte antes de entrar.
Falta un espejo en la habitación.
Son muy bonitas, deberían de cuidarlas mejor y ofrecer un mejor servicio por lo que cobran.
El ruido por la noche es molesto.
El baño bien pero faltó limpieza.
Pasar un poco el plumero no estaría mal !!
Hay telarañas por todos lados .
Todo el tiempo se llevaban los cojines para sentarnos afuera.
Alquilamos bicis y ya tuvimos que esperar un montón para que las inflen. Tuvimos que devolverlas porque se le salía el freno y se desinflaban (no hay una mantencion en el servicio)
Fuimos en Semana Santa y cobran super caro como en temporada alta y muchos de los servicios no se pueden usar !
Desiree Weiss
Hace 2 meses
★
TL;DR: Si buscas una escapada de glamping tranquila y relajante, no eliges TAIGA. Nuestra estancia estuvo marcada por ruido constante, instalaciones inaccesibles y una falta total de comunicación por parte de la dirección.
Nos alojamos aquí esperando una experiencia de glamping tranquila y relajante (como pone en su pagina web), pero nuestra estancia coincidió con más de 120 niños de distintos colegios alojados en el recinto. Que hubiera grupos escolares no era el problema; el problema fue cómo afectó esto al resto de huéspedes y la falta de información por parte del establecimiento.
Ni el restaurante ni el bar de la piscina estaban atendiendo a clientes ajenos a los grupos escolares, algo de lo que no fuimos informados antes de nuestra llegada. Lo descubrimos después de esperar casi 30 minutos sentados en el restaurante sin que nadie nos atendiera, para que finalmente nos dijeran que ese día no estaban sirviendo a otros clientes.
La zona de la piscina también estaba ocupada por actividades organizadas con música alta, megafonía y animación durante gran parte del día. Como resultado, era imposible relajarse allí y terminamos pasando el tiempo en la playa.
Cuando decidimos salir a cenar fuera del recinto, dos autobuses estaban descargando niños en la única entrada y salida del camping, bloqueando completamente el acceso y obligándonos a esperar para poder salir. Tienen una plaza un poco más para dentro, que tendría sitio para esto, pero descargaban justo en el restaurante.
Lo peor fue la noche. Desde alrededor de las 22:00 había niños corriendo, gritando y jugando alrededor de los alojamientos. A las 23:30 les pedimos educadamente que respetaran el descanso de los demás huéspedes y tuvimos que volver a hacerlo después de medianoche. Incluso uno de los monitores intervino. Aun así, volvimos a despertarnos sobre las 02:00 porque seguían jugando junto a nuestro glamping.
Para rematar la experiencia, la cafetera de nuestro alojamiento no funcionaba por la mañana. Fuimos al bar a comprar café y, pagando 2 € por cada uno, esperábamos algo mejor. Estaba tan quemado que terminé tirándolo.
Las camas eran cómodas, pero es prácticamente lo único positivo que puedo destacar.
Mi mayor decepción no es la presencia de grupos escolares, sino que la dirección no informara previamente del impacto que esto tendría en las instalaciones, la restauración y el ambiente general del complejo. La experiencia fue justo lo contrario de la estancia relajante que anuncian en su página web.