Nuestra experiencia en Camping Taiga no fue la esperada. El bungalow que nos asignaron inicialmente no cumplía con las expectativas. Tenía un olor muy fuerte a cerrado y estaba ubicado en una zona completamente sombría, rodeado de arboleda. Esto nos sorprendió especialmente porque, en el momento del check-in, nos indicaron que era uno de los alojamientos con mejores vistas. Al regresar a recepción para solicitar un cambio, la única alternativa que nos ofrecieron fue el bungalow de enfrente: igualmente sombrío, algo más pequeño, aunque al menos sin el olor tan acusado. Pregunté si existía alguna otra opción, incluso pagando un suplemento, y me informaron de que el camping estaba completo. Sin embargo, comprobé posteriormente en la web que sí había alojamientos de categoría superior disponibles por una diferencia mínima de precio. Además, echamos en falta mosquiteras en las ventanas. Estas acumulaban bastante polvo y suciedad, de modo que al abrirlas entraba todo al interior. También nos llamó la atención que, al encender el aire acondicionado, expulsara pequeñas partículas negras, algo poco agradable y que da sensación de falta de mantenimiento. Por otro lado, el microondas presentó una avería y llegó a hacer un chispazo. Lo comunicamos a una empleada de limpieza, cuya atención fue mucho más amable y resolutiva que la recibida en recepción. Gracias a su gestión, el servicio de mantenimiento acudió rápidamente y sustituyó el aparato. En resumen, creemos que las instalaciones necesitan un mejor mantenimiento y, sobre todo, una atención más transparente y orientada al cliente en recepción. Una experiencia que, lamentablemente, no estuvo a la altura de lo esperado.