Hemos tenido la suerte de alojarnos en Casa Cueva Luna en dos ocasiones, y sin duda repetiríamos. La primera vez fue en invierno y la segunda en verano, y en ambas estuvimos increíblemente a gusto. La cueva es acogedora, cálida en los días fríos y fresca en los calurosos. Es un lugar ideal para desconectar, hacer rutas por los alrededores y, en verano, a tan solo 200 metros, te puedes bañar en un precioso manantial con peces. Un rincón mágico que recomiendo totalmente.
























Cazorla Estelar