Íbamos con ganas irrefrenables porque reservamos con meses de antelación pero aún así nos dejaron sin palabras. El lugar es precioso, rodeado de calma. La atención muy buena y cercana. Los desayunos son completos, los traen en una caja preciosa y la habitación... Elejimos la de Centola y era como de ensueño, me costò unos minutos situarme, se me juntaron la majestuosidad de las vistas, el jacuzzi exterior e interior, la cama decorada, la decoración en si, el elipsoide por dentro, la terraza con las tumbonas y la sombrilla... Y el paisaje lleno de mar, árboles, pájaros... Usar el jacuzzi es toda una maravilla, no queríamos salir. Nos quedamos con muchas ganas de volver. El elipsoide estaba totalmente equipado con ventilación y aire acondicionado, menaje de todo tipo no hace falta llevar nada aunque la sartén no la usamos porque ya pedía un cambio y la nevera denoche se escuchaba bastante. Quitando esos detallitos se nota que cuidan mucho todo al detalle y ha sido una experiencia de en sueño. Nos gustaría tener la de invierno porque también pinta hermosa. Sin duda repetiremos :D










O Rincón dos Sentidos







Raíces da Costa Ártabra







Alcobas do Sil