Nos hospedamos unos compañeros del máster y yo en este lugar, ya que estuvimos de prácticas por la zona. Se trata de un lugar increíble, precioso y tranquilo. El personal es excepcional, súper amable y atento. El propio camping dispone de una serie de servicios esenciales como lavandería y un pequeño supermercado. El espacio es inmenso y se pueden hacer numerosas actividades en el mismo, aunque es ideal para estudiantes o gente que telegrabaja y busca, entre tanto, un momento de desconexión. Uno de los grandes pluses que ofrece este camping es que admiten mascotas, que, sin duda, disfrutarán muchísimo correteando por el lugar, ya que disponen de rutas de todo tipo tanto dentro del propio camping como por la zona de Vidrà. Personalmente, he de agradecer al equipo del camping por su atención en cuanto a un incidente que tuve en el pie. Me ofrecieron soporte, vendas y ayuda en caso de que lo necesitara durante toda la estancia desde el inicio. Sin duda, la calidez de Aroa y Jordi, junto a lo bien cuidado que está el complejo y la paz del mismo hacen que mi experiencia se resuma en un 10/10. Recomiendo mucho este camping!

